PONEMOS NOMBRE A NUESTRAS EMOCIONES
Tan importante como aprender a conocer nuestro entorno a leer o a conocer los números, es saber gestionar cómo nos sentimos. Y el primer paso es poder expresarlo correctamente, darle un nombre y hacernos conscientes de nuestras emociones. Así empiezan a crecer en educación emocional nuestros alumnos de 3 años.


