Nuestros alumnos de 4 años se acercan a la escritura, representando su nombre con plastilina para aprender a identificar letras y palabras. Se divierten y aprenden juntos.
Tan importante como aprender a conocer nuestro entorno a leer o a conocer los números, es saber gestionar cómo nos sentimos. Y el primer paso es poder expresarlo correctamente, darle un nombre y hacernos conscientes de nuestras emociones. Así empiezan a crecer en educación emocional nuestros alumnos de 3 años.